Where is Lara?
Aunque tuviera que regresar maniana mismo a Espania, habria merecido la pena el viaje solo por volver a ver esas caritas llenas de ilusion. Y nosotros creemos que venimos aqui para “ayudar”, para “dar”? Cuando en realidad, son ellos los que nos dan tanto! Seguramente esto ya lo he dicho otras veces pero no me canso de repetirlo.
He sacado mi bonometro, he tomado el metro y he llegado a New Light sin ningun problema. No me he perdido, ni desorientado con respecto al sentido del metro, ni me he confundido de anden, de salida o de parada. No me lo podia creer! Ha sido como ponerme un GPS de “estoy en Calcuta” y de repente, recordaba todo el trayecto. Por instinto, sin pensar.
A medida que me iba acercando, mas deprisa queria caminar. Como en esos suenios en los que quieres correr y no puedes y al final acabas volando. El corazon iba a mil por hora. Ya no sentia ni frio, ni calor, solo la impaciencia de querer llegar cuanto antes.
Ya he pasado por la escuelita lo cual me reafirma en que voy por el camino correcto. Ahora es tarde para que los ninios esten en clase, por eso esta cerrada. Ya puedo ver el final de la calle. Ahora girare a la izquierda, pasare por el puesto de la calle donde comprabamos los “misty doi” (yogur azucarado) el anio pasado, un ultimo giro a la derecha y entrare en el callejon que conduce a New Light.
Las mujeres, ataviadas con sus mejores sarees y abalorios, la cara maquillada para aclarar el tono de la cetrina piel, los ojos oscuros delineados con mucho khol y lapiz labial de color intenso, aguardan, sentadas sobre sus talones, la llegada de algun cliente. “Namaskar” les digo y, como siempre, casi ninguna contesta a mi saludo. No se cual es la razon, quizas en esta ocasion me proponga averiguarlo.
Cuando estoy en mitad del callejon, escucho a alguien que grita mi nombre de esa manera tan especial que tienen los indios para llamar. “ELINA!!!!” Oh my God! Es Krishna!!!!!!! Con su pasmosidad de siempre me alcanza y no puedo evitar abrazarla y plantarle un par de besazos al puro estilo europeo. Pero ella ya esta acostumbrada y no se sorprende aunque, como sabemos, los indios son muy recatados para esto de los saludos en publico. Empiezo a recordar ago de bengali. Y aqui escucho por primera vez la frase que, durante la siguiente hora y media, todos repetiran como un mantra hasta la saciedad. Y que intuyo que sera la mas pronunciada en los proximos dias o… semanas. “Where is Lara?”. Para los que no sabeis ingles, “donde esta Lara?” Entonces, ya empieza a fluir el bengali por si solo y le explico que Lara esta en Spain, que tal vez venga unos meses despues.
Krishna se queda abajo y yo subo corriendo las escaleras. La vision es tan emocionante y sobrecogedora! Estan todos en la terraza, sentaditos, calladitos, aplicados en sus tareas del cole. Hoy es vacaciones, no se sabe muy bien por que, asi que no hay profes, solo las cuidadoras. Pero aun asi, muestran una disciplina y un respeto admirable para lo pequenios que son. Ahi se percibe claramente la influencia de la didi Urmi.
Pero…el orden se interrumpe en el momento en que uno de los ninios me ve y pronuncia mi nombre a voces. Todo se revoluciona. Primero solo gritan, saludan, me llaman… las voces se superponen unas con otras “Lara?” “Lara?” “lara kothai?” “Where is Lara?”. Claro, ellos no conciben la idea de que yo este aqui sin mi inseparable y querida amiga!!! Les digo que vendra, que ahora no ha podido, que se acuerda mucho mucho de todos ellos y que les manda millones de besos.
Veo caras nuevas y por supuesto a los de siempre. Poco a poco se van animando , ya se levanta el primero y le siguen los demas. Hablamos en un revoltijo de ingles y bengali y con los mayores tambien en espaniol. Me veo rodeada de personitas descalzas, de piel oscura y grandes ojos negros que me recuerdan y ademas se alegran de verme. Es una sensacion indescriptible, una mezcla de alegria, de esperanza, de gratitud… y de calma. Porque si en algun momento habia dudado sobre mi decision de regresar, en ese momento, cuando les veo tan chiquitines, tan delgaditos algunos, con esas ropitas, tan despiertos, tan listos… en ese preciso instante puedo sentir con claridad cual es mi proposito y la razon por la que he venido.
