Namaste Nepal
Hemos estado pensando, queremos quedarnos hasta que termine la construccion de la enfermeria,


decidir como amueblarla,

finalizar la elaboracion del inventario, completar un poco mas la formacion de Mita, nuestra enfermera india, ni siquiera hemos empezado con new light II… Estamos demasiado cerca de lograr nuestro sueño, el de todos, no queremos dejarlo ahora, sentimos que, aunque parece un poco prepotente, no podemos marcharnos ahora, hacemos falta aqui. Asi que esta decidido. Nos quedamos un tiempo mas. Hay que cambiar los billetes del avion, renovar el visado y ya esta. El unico problemilla es que para renovar el visado, nos tenemos que marchar fuera de India, pero ya hemos estudiado todas las posibilidades y la mejor opcion es irnos a Nepal.
Dicho y hecho. Aqui lo que creemos mas complicado, se resuelve facilmente y lo mas simple y basico entraña una gran dificultad a veces. Asi es India.
Claro que, dicho sea de paso, para Lara y para mi, conocer Nepal era una de nuestras asignaturas pendientes para un supuesto siguiente viaje y nos viene bien descansar un poco y cambiar el caos de Calcuta por un poco de paz en la montaña.
Kathmandu, capital de Nepal. El Himalaya como telon de fondo, un regalo para nuestros ojos cansados por el viaje. Se puede ser mas afortunada? Pero nuestro objetivo principal es ir a la Embajada India asi que, a pesar de la gelida madrugada, nos ponemos en marcha bien temprano para ser de los primeros de la cola. A ver si tenemos suerte , se soluciona todo pronto y regresamos a Calcuta para seguir con nuestro trabajo que, a ultima hora se complicaron un poco las cosas con algunos pacientes de New Light, Mita se queda sola por primera vez…
Una semana nos dicen que tardara !!! Tras el impacto inicial, paciencia y a relajarse que hay muchos lugares bonitos que visitar. Ashok, nuestro ya amigo de la Tibet Peace Guest House en Kathmandu, nos programa rapidamente un recorrido genial por los mejores rincones de la ciudad y los alrededores.
Comenzamos por Buddhanath Stupa.

La estupa mas grande de Nepal y la segunda mas grande del mundo.

Las estupas son los edificios sagrados más conocidos dentro de la tradición Budista.

El mantra Om Mani Padme Hum lo envuelve todo. Su dulce melodia se repite consecutivamente dotando al ambiente de una gran serenidad y armonia, la vibracion se percibe por cada poro de la piel, por cada sentido, con cada rayo de un sol que ya empieza a calentar. Se respira paz, solemnidad, espiritualidad. Las emociones fluyen. Desearia que se parara el mundo y permanecer aquí sentada en esta atmosfera de meditacion. Pero la estupa nos recuerda que el universo esta ahí esperando ser descubierto, asi que continuamos nuestra ruta.
Un cha en el camino, unos vegetable momos tipicos tibetanos (pasta rellena) en un restaurante con unas vistas maravillosas,

una ciudad de ensueño: Patan…Una ciudad llena de templos budistas con forma de la hoja del arbol donde Buda alcanzo la iluminacion, una viva representacion del estilo arquitectonico “Shikhara”.

Nos parece estar dentro de la pelicula El pequeño Buda, aunque mas tarde comprobamos en alguna bibliografia que no se rodo aquí, sino en Bhaktapur y Buddhanath.
Nos perdemos entre sus entrañables callejuelas, visitamos el Golden Temple,

quedandonos maravillados tanto por el monumento en si,

como por el majestuoso canto de los monjes budistas que procede del monasterio.

Multitud de tiendas de artesania en plata, bronce, cuadros de tela de algodón pintados a mano minuciosamente,

elefantes, mandalas, escenas y motivos hindues y budistas bordados a mano con hilo de vivos colores, piedras preciosas, lana tejida a mano…atraen poderosamente la atencion de los viajeros, incluidos nosotros, cautivados por la paciencia y la constancia de artesanos y comerciantes.
Bhaktapur. Otra ciudad impresionante por sus templos, por su ambiente medieval, por el modo de vida de su gente

y donde la alfareria del barro continua siendo lo mas tradicional en este remoto lugar en la falda del Himalaya.

Recorremos sus calles y plazas como sumidos en una profunda hipnosis. Los acordes del mantra nos acompañan en todo momento como la banda sonora de una pelicula en la que somos los afortunados protagonistas.

Siete horas tarda el autobus local en recorrer los doscientos y pico kilometros que separan Kathmandu de Pokhara. Pero merece la pena. La vision del lago Phewa con los Annapurna reflejados en sus aguas cristalinas supera cualquier espectativa.

Al dia siguiente, el amanecer desde Sarangkot,

el mejor lugar para contemplar los primeros rayos de sol que emergen de entre las cumbres nevadas

y van cambiando el color de las montañas.

En primer plano, el Machhapuchhre o Fishtail, denominado “monte sagrado” pues ningun ser humano ha logrado nunca coronar su cima.

El descenso por el angosto camino de la ladera, es entrañable. Entre plantaciones en forma de terraza para salvar el desnivel del terreno, secaderos de arroz ,

viviendas de una gran variedad de colores y formas , con el lago asomandose a veces entre los arboles…

Es admirable como se desenvuelven niños, jovenes y ancianos,

trabajan la tierra, atienden a sus animales, van al colegio, hacen las compra en el pueblo y cargan a la espalda pesadas cestas con inimaginable contenido…

Un paisaje de cuento para compensar la dura caminata.
Sin embargo, no nos olvidamos del principal objetivo de nuestra visita a Nepal, ni siquiera cuando remamos por el lago para completar el dia.

Estamos deseando tener nuestro visado en la mano y regresar a Calcuta, a “casa”, para seguir con nuestra labor. Lo que no podiamos imaginar era hasta que punto nos alegraria pisar Howrah, la estacion de tren de Calcuta, dos dias despues de partir de Kathmandu. Cincuenta y dos horas en total entre autobuses, ciclo-rickshaws, tren, retraso del tren,


mosquitos, arañas, cucarachas, malentendidos, un calor asfixiante y sobre todo paciencia y buen humor.

Toda una aventura para…no volver a recordar jamas…
Y lo olvidamos. Lo olvidamos inmediatamente en el momento en que entramos por la puerta de New Light y vimos “nuestra “ Enfermeria terminada, la sala de dentro limpia y ordenada, la fachada de New Light recien pintada iluminando el callejon con una “nueva luz”, nuevos proyectos de futuro para algunos de los niños mayores, la buena evolucion de las curas y de los pacientes que habiamos dejado con problemas de salud graves y que Mita seguia alli, no habia abandonado, se manejaba estupendamente con todo y habia resuelto todas las situaciones con esfuerzo pero con éxito.
Que mas se puede pedir?…






























