Berta y yo tenemos que secarnos el pelo para ir guapas a la boda. Y para no pasar el apuro de bajar a recepcion a acicalarnos, le pedimos por favor a nuestros vecinos de la unica habitacion en la que tienen enchufe que nos dejen usar el secador un momentito. ‘Es que vamos de boda’…
.
A continuacion viene la sesion de maquillaje. Hemos comprado algunos productos de belleza en los alrededores del New Market, y no sabemos si pareceremos muñecas ‘peponas’ despues de maquillarnos. Pero la ocasion merece que disimulemos un poco nuestro blanco nuclear y las ojeras, asi que nos arriesgamos…
.
Los vecinos entran y salen de sus habitaciones, nos miran extrañados, deben de estar alucinando.
La luz no es muy buena y el espejo tampoco. Luchy es la que pasa mas miedo de las tres, pero finalmente, el resultado parece no ser muy malo. Estamos guapisimas!!!
Para celebrar el exito, nos montamos una comilona en la terraza del Hotel, delante de nuestras respectivas ‘casas’. Atun, queso, bollitos, patatillas, una ensalada de tomate y pepino, platanos y mandarinas. Todo un lujo! Un koreano que pasa por alli mira la mesa con deseo y nos dice: ‘Es la mejor comida que he visto en Calcuta!’
Que nervios! Se acerca la hora de marcharnos a New Light a que nos pongan nuestros saris. Nos reunimos con el resto de voluntarios en la esquina del Fresh and Juicy y marchamos hacia New Light ilusionadas.
Montamos un biombo en una de las salas del centro de acogida y empiezan a llegar las cuidadoras de New Light. Nuestras ayudantes, nuestras amigas: Krisna, Maya1, Maya2…ellas tambien estan ilusionadas y contentas con la idea de que vistamos un sari. Lo primero es ponernos la ‘blouse’ o blusa y el ‘petticoat’, que es una especie de falda a la que ira sujeto el sari.
Nos ayudamos unas a otras. Esta es aun la parte facil!
Ahora la cosa se complica, hay que enrollar la tela alrededor del cuerpo. Krishna nos va vistiendo una a una. Primero Mari Carmen, con su precioso sari azul y verde que compro en Varanasi:
Ahora Berta, a la que el color caldera de su sari le queda fenomenal:
Maya viene a ayudarme a mi con el sari marron que me ha prestado Urmi:
Y le da los ultimos retoques a Luchy:
Algunos niños y niñas asoman las cabecitas entre el biombo, curiosean y se rien cuchicheando entre ellos…
El resultado es espectacular!
Helen, Eva, Mari Carmen, Sidney, Luchy, Lara y Berta. Posamos emocionadas con Maya.
Ellas, las cuidadoras de New Light, se han puesto guapisimas para la ocasion.
Krishna no se marcha a arreglarse hasta asegurarse de que todas estamos perfectas. Me ha prestado sus joyas y me ha colocado el bindi en la frente. Ella esta preciosa con su melena suelta y un sari de colores muy vivos:
Maya, mi querida amiga, con la que aprendo ‘bangla’ y con la que rio cada dia, esta muy elegante. Dice que tiene dos hijos y desde ahora, una nueva hija, que soy yo.
La segunda Maya, un nuevo fichaje de New Light este año. Es imposible no quererla. Sencilla, cariñosa, algo timida. Cada dia aparece en la sala de curas con un chai delicioso en el momeno mas oportuno. Hoy me ha peinado la melena para que este perfecta.
Urmi llega a New Light ataviada con un precioso sari de seda en tonos verdes con un ribete burdeos. Que elegancia! Su sonrisa se ilumina cuando ve a todas sus voluntarias vestidas de indias. Cuanto colorido!
Ya estamos todos preparados para salir a la calle a coger varios taxis para ir a la boda. Pero, en el ultimo momento, aparece Bishawjit con mucha fiebre. Probablemente tiene malaria. Luchy y yo lo atendemos mientras el nos mira, mitad extrañado, mitad divertido:
Ahora si, salimos tod@s a la calle. Las mujeres nos miran abriendo mucho los ojos, hablan entre ellas, nos dicen cosas en bengali, nos tocan. Se rien y salen del callejon a seguir mirandonos. Unas nos pisamos el sari por delante, a otras se nos cae la pieza de tela que tan estilosamente visten ellas…nos duelen los pies con nuestros zapatos nuevos…
De repente, mientras vamos parando varios taxis, se forma un corro a nuestro alrededor. Ahora hay mas hombres que mujeres. Las cabezas se asoman entre la multitud. Por fin subimos a un taxi, y por la ventanilla entreabierta empiezan a asomar manos de chicos que quieren que los saludemos… Mitad abrumadas, mitad divertidas, reimos y saludamos a todos mientras el coche va avanzando por Kalighat Road hacia la casa de la novia, donde se celebra la boda.
Harsha pertenece a una familia de alta clase social, y su casa esta rodeada por un extenso terreno que esta adornado hasta el ultimo milimetro con telas de raso, moqueta, flores frescas y luces de colores.
Al llegar, Harsha nos recibe en una sala donde le entregamos unas flores y nos hacemos fotos. Mientras, los camareros van pasando bandejas con aperitivos (todos picantes!!);
El sari de seda tiene bordados en oro, y su cara esta minuciosamente decorada con tatuajes, bindis y piedrecitas brillantes.
A continuacion llega su familia. Su padre, su madre y su hermano.
El prometido de Harsha esta a punto de llegar, y ella tiene que huir a esconderse hasta que comience la ceremonia.
Entonces, los invitados vamos pasando a otra sala donde nos reciben con unas bandejas para que vayamos desfilando por delante del buffette.
Luchy y yo repetimos unas pakoras de guisantes que estan buenisimas y ademas no pican.
Raju y Gopal se ponen las botas…
Y lo que mas nos gusta es el postre…un cucurucho de un helado buenisimo!
Maya come a dos manos…
Maitreyee, la abogada de New Light, tambien disfruta de la cena. Segun Urmi, ella es una excelente representante de la belleza bengali:
Terminamos de cenar y Urmi nos da la mala noticia: la ceremonia comenzara muy tarde y no podemos quedarnos porque no habra taxis para volver. Asi que buscamos a Harsha, que esta recluida en una sala, para desearle lo mejor, darle un beso y despedirnos.
Como queremos lucir nuestros saris, decidimos tomar unas cervezas en el Oberoi, el Hotel con mas clase de la ciudad. Urmi se apunta sin pensarlo.
Andamos por la calle preocupadas por el aspecto de nuestros saris. No hemos podido mirarnos en ningun espejo! Y hay un sentimiento de miedo comun a todas nosotras: Se desenrollara la tela y me quedare desnuda en mitad de la calle?
Al entrar al Oberoi me siento como una princesa india de algun cuento. El personal nos saluda juntando las manos, los pasillos, amplios, limpios y perfumados, tienen espejos en los que nos vamos mirando de reojo. Y en el centro del hotel, una piscina, con su cesped y sus tumbonas.
En el bar hay musica en directo, y nos sirven unas Kingfisher heladas con una tapita de aceitunas!!!
Despues de pasar un rato agradable, charlando de todo un poco, llega la hora de marcharse. Me pongo de pie y…mis temores se ven confirmados. La tela de mi sari cuelga hasta el suelo!!!
‘Ay, ay, que le pasa a esto??’ , pregunto mientras todos se parten de risa.
Entonces Urmi se levanta rauda y veloz, como una flecha, y muy disimuladamente me recoloca el sari arreglando el desaguisado elegantemente.
Una de las principales conclusiones que he sacado del dia de hoy, ademas de que tengo muy poca gracia llevando un sari, es que debemos luchar por lo que queremos.
Harsha, de familia acomodada, perteneciente a las castas mas altas de la sociedad, se ha casado con un ’simple contable de hospital’.
Su madre queria para ella un medico, un abogado, alguien que estuviese a su altura. Pero Harsha no ha buscado un titulo, ha buscado el amor. Con valentia y coraje, se ha enfrentado a su madre y gran parte de su familia. Para una novia debe de ser muy triste que su madre no la acompañe a comprar el vestido para la boda.
Todas las presiones sociales y familiares no han podido mas que el amor.
Tenemos una vida. Y el derecho a administrarla como queramos. Tu vida es tuya. Que importa lo que digan los demas? Que importa un titulo? Que importa una nomina? Que importa todo esto si no te acerca a la felicidad?
Una vez mas, gana el amor!